Para mí, este viaje por la capital no es nuevo: Cuando era una niña, caminaba por estas mismas calles de la mano de mi mamá, levantando la mirada para admirar la majestuosidad de los grandes teatros y me cautivaba cómo contrastaban sus formas clásicas con el entorno. Siendo adulta, ese encanto no desapareció; al contrario, se transformó en una necesidad técnica y emocional de inmortalizar esas historias pensando que el tiempo podría llegar a borrarlas por completo.
Como Artista Visual de la UCR, entiendo que el dibujo realista va más allá de una réplica exacta: también es una vía para rescatar la nostalgia urbana y resguardarla como un legado eterno.
De la mano de mi mamá a los escenarios: Dibujando Los Tres Teatros
La decisión de plasmar la Colección de Los Tres Teatros (Teatro Nacional, El Melico y El Variedades) no fue un capricho. Además de la profunda conexión que traía desde mi infancia, la vida me regaló un giro maravilloso: de adulta, tuve el honor de bailar sobre los escenarios del Teatro Nacional y del Teatro Popular Melico Salazar. Vivir su grandeza desde adentro cambió mi perspectiva para siempre.
Desde el punto de vista técnico, esta colección también se convirtió en el escenario perfecto para desafiar mis límites y estrenar una técnica minuciosa: plumilla y lápiz pastel sobre papel tonal.
El Teatro Nacional: Fue mi punto de partida y un reto monumental. En él pasé decenas de horas practicando la diversidad de texturas: desde la frialdad del mármol de las estatuas y la rugosidad de las paredes de piedra, hasta la delicadeza de los árboles y el hierro forjado de las verjas.
El Melico y El Variedades: Tras ver el imponente acabado texturizado del primero, continué con la fachada neoclásica del Melico y cerré la serie con la emblemática e histórica silueta de El Variedades.
Cada trazo minucioso fue mi manera de asegurar que, si alguna de estas joyas arquitectónicas llegara a desaparecer, su esencia permanecería intacta en el papel.
Serie "Edificios del Pasado": El misterio de los Palacios Azules
Hace aproximadamente un año, un apasionado de la historia vio uno de mis anuncios en redes sociales y me escribió por WhatsApp con una inquietud que encendió mi chispa investigadora: el antiguo Palacio Nacional de Costa Rica. Me contó que, aunque existían fotografías antiguas de su fachada, todas estaban en una perspectiva incómoda; no había un solo registro completamente frontal que le hiciera justicia a su simetría neoclásica. Me sugirió reconstruirlo, y después de pensarlo un poco, acepté el reto.
Así nació la serie "Edificios del Pasado". Pasé varios días analizando archivos históricos para entender la importancia de este edificio (ubicado donde hoy se encuentra el Banco Central) y del antiguo Palacio Presidencial (que ocupaba el espacio del actual Banco Nacional). Descubrí detalles fascinantes de su arquitectura: el Palacio Nacional destacaba por su aire institucional muy renacentista, mientras que el Palacio Presidencial evocaba una gran solemnidad con ocho majestuosas columnas jónicas en su fachada. Pero lo que más me conmovió, y me pareció un dato bellísimo, es el registro histórico que detalla cómo la fachada lucía acabados exteriores que imitaban el granito azul, un juego cromático y estético sumamente evocador para su tiempo.
Decidí reconstruir la estética de la década de 1910. Pasé horas frente a la computadora utilizando Photoshop e Inteligencia Artificial para corregir las perspectivas de las fotos antiguas y alinearlas con los planos originales. Pero una vez lograda la plantilla, guardé la tecnología y regresé a lo que verdaderamente me encanta: la creación manual.
El homenaje desde los materiales: Para honrar el tono de estas edificaciones desaparecidas, desempaqué un papel tonal azul que tenía guardado en el estudio. Sobre ese fondo, dediqué más de 20 horas de dibujo a mano alzada por cada pieza, aplicando plumilla y lápices pastel para levantar cada ventana, columna y relieve. Logré concentrar toda esa majestuosidad histórica en un formato íntimo de colección de apenas 26,7 x 14,6 cm.
Al ver terminados ambos palacios y unirlos en el taller, compartiendo el mismo ADN cromático y arquitectónico, decidí bautizarlos como "Los Gemelos Históricos".
Para cerrar el concepto con la dignidad que merecen, los enmarqué profesionalmente incorporando una marialuisa (paspartú) de color azul, convirtiendo así el marco en una extensión misma de la historia del edificio.
Llevá la sofisticación de nuestra historia a tus paredes
Hoy, estos dos Dibujos Originales únicos y de colección están colgados en mi estudio en San José, listos para vestir las paredes de un coleccionista consciente, que busque aportar estatus, patriotismo y sobriedad a su despacho u hogar. Al ser piezas exclusivas, si decidís adquirir ambos Palacios Originales juntos para preservar el díptico, podré brindarte un precio especial de estudio.
Asimismo, si deseás honrar la memoria urbana de Costa Rica en tus espacios, toda la colección de Teatros y Palacios está disponible en formatos de Posters y Fine Art Prints certificados (Giclées) por una fracción del precio de las obras originales:
Fine Art Prints (Calidad de Colección): Impresos en papel premium Optica One (100% algodón), libres de ácido, utilizando tintas archivísticas UltraChrome Pro 12. Tienen una durabilidad garantizada de más de 100 años y se entregan numerados y con un Certificado de Autenticidad firmado a mano.
Posters (Decoración de Alto Impacto): Impresos en papel fotográfico Vibrance Luster con acabado brillante satinado, ideales para formatos imponentes que llenen de vida tus habitaciones.
Invertir en arte patrimonial es adquirir un activo emocional que se revaloriza con el tiempo y resguarda la memoria de la ciudad que nos vio crecer.
🖼️ ¿Querés que la elegancia de nuestra historia viva en tus paredes? Tocá el botón de abajo para escribirme directamente a mi WhatsApp (+506 8826-6162). Te atenderé personalmente para asesorarte en la selección de la pieza ideal para tu espacio. Recordá que el envío es gratis a cualquier parte de Costa Rica.